Amor y Alegría

Siete esperanzas para la Iglesia del futuro

¿Cómo aparecerá, sentirá, y vivirá la Iglesia en un futuro con esperanza?

1º. Iglesia de molde espiritual.

La base sacramental de una Iglesia espiritual es uno de los aportes más ricos del catolicismo a la tradición cristiana: lo creado pueden transmitir la Presencia del infinito amor de Dios hacia dentro y fuera, la presencia visible de Cristo en el mundo.

2º. Una Iglesia de límites porosos – La Iglesia del futuro se reconocerá por su frontera distintiva, aunque será porosa, porque será una línea de comunicación viva con toda la gente. No precisamos un muro para impedir que los demás entren. No hay excluidos. No le tenemos miedo.

3º. Una Iglesia de servidores – Una Iglesia cuyos líderes son servidores. El servidor no es una autoridad vista como poder sobre los demás. El servidor da ejemplo de una vida buena y eficiente, capaz de hacer algo perdurable, aun viviendo con los sin poder…

4º. Una Iglesia transparente – La barrera a la limpidez – inmuebles, modos de vestir y actuar viejos o nuevos – deben responder a esta pregunta: ¿Esto ayuda a que el mensaje y la vida de Jesús llegue claro y accesible al mundo? Hacer la pregunta con honestidad asegura que la Iglesia no busca su gloria, sino intenta cumplir la misión de Jesús.

5º. Una Iglesia centrada en las personas – La comunidad cristiana valora a cada uno, en especial a quienes no están preparados para afirmar su dignidad: pobres, solitarios, abandonados, agobiados, sin techo, quebrados en su corazón, niños, no nacidos, mujeres abusadas, víctimas de la violencia y la guerra. Sean o no cristianos nos preocupan. Los enormes recursos materiales y espirituales de la Iglesia se ponen al servicio de estos hermanos y hermanas.

6º. Una Iglesia que mira hacia afuera – La Iglesia es una misión. Se orienta a tres aspectos: el mundo; el Reino de Dios; el hemisferio sud.

7º. Una Iglesia de la alegría – Sin ignorar el dolor humano, la Iglesia del futuro es una comunidad de alegría, por su total confianza en la presencia y la fidelidad de Dios. Consciente de compartir la oscuridad de una humanidad herida por las dictaduras, la Iglesia seguirá afirmando la Resurrección de Jesús y manifestará su alegría. Porque la Iglesia por su naturaleza mira hacia lo Último, y marcha hacia el Amor con confianza.

Un comentario

  • Isabel Carozzo Brown

    Monseñor, me ha gustado tanto su artículo que lo he leído en uno de los pequeños cortos que tengo en Radio Santa María, por supuesto dando su nombre y procedencia.
    Le agradezco la frescura de sus escritos y la gran compañía que son en estos momentos de tanto desasosiego.
    Con cariño Isabel

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