Sociedad

¿Qué pasa con la cultura de hoy?

Nietzsche escribió: Dios ha muerto. Quizá Dios no haya muerto en la cultura actual, pero lo han puesto en un asilo en cama. Por primera vez, el mundo occidental intenta construir una cultura sin Dios y sin la Fe en un Orden superior que guía nuestras vidas. Ya no tenemos una cultura que enseñe de qué nos tenemos que privar para buscar el Bien común: se ha construido una cultura basada en el “culto al deseo”. B. Lonergan, escribió hacia 1964 un artículo sobre la ausencia de Dios en la cultura moderna.

Lo erótico ha sido elevado a nivel de culto religioso en la sociedad, no porque la gente esté obsesionada, sino porque lo exige la falsa libertad que hoy se enseña (puedes hacer lo que quieras). El estudioso de las siete inteligencias, S. Gardner, escribe: En el deseo carnal el hombre de hoy piensa afirmar su propia individualidad. El cuerpo debería ser el verdadero sujeto del deseo, porque cada uno es autor de su deseo. La revolución sexual de 1960 trajo divorcio, aborto, eutanasia y ahora aparece con el derecho de los transexuales.

Sí, en cada época hubo viciosos, que vivían lo que los cristianos decimos pecado. Lo grave es que hoy se enseña desde la niñez que hay que vivir así, porque si no la vida se desperdicia. Y, además, los únicos culpables de atrocidades son los curas, ya que según los locutores-dioses, los demás son santos y ellos los primeros. El culto al deseo es seguir la propia voluntad sin importar lo que puedan decir las Instituciones, la Iglesia o cualquier otro. Esto trajo efectos devastadores sobre la Iglesia. Las comunidades no pueden resistir a una revolución que enseña que cada uno es el Papa de sí mismo. Sin embargo, la negación de Dios puede ocultar una presencia inconsciente de Él. No es para desesperarse. Algo que hay que hacer. Aunque algunos estén muy contagiados: hay que fortalecer la comunidad. Los cristianos sobrevivieron a los vicios de Roma y Grecia, y a la decadencia de los Papas del Renacimiento y otras cosas. Podemos sobrevivir.

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