Educación

Poner orden en la mente

Vivimos en el desorden y el olvido de Dios

Dios es más grande que los poderosos

Dios supera a todos los personajes. Dios no va a los palacios ni al Templo de Jerusalén, sino al desierto para buscar a un profeta, alejado de las maquinaciones de los políticos y poderosos. El relato sitúa a Juan Bautista en la historia.

Juan proclama un Bautismo para limpiarse. Pero es más que eso: el texto dice que anunciaba un Bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados. El arrepentimiento es poner en orden la mente, porque la mente nos mantiene apegados al pecado, recordando nuestros pecados y los pecados de los demás. Se necesita poner en orden la mente, o sea, dejar de pensar, y prepararse para lo que Dios quiere: el amor.

¿Cuál es la misión de Juan Bautista?

Juan es el que prepara el camino del Señor. Lo necesario para que venga el Señor se hará. Esta es su misión.

El Bautismo de Juan prepara a quien se bautiza para escuchar la voz de Dios, como la oyó Jesús cuando se hizo bautizar por Juan. El Padre Dios dijo: Este es mi Hijo muy amado: escúchenlo.

Tenemos que abrir las arterias del alma para que el Espíritu las llene

Cuando dejamos la mente en el desorden y seguimos pensando en los pecados, somos ciegos y sordos para que descienda el Espíritu Santo y para oír la voz del Padre. Cuando ponemos en orden la mente, y superamos ese vivir todo el día pensando, entonces vamos a recibir con ánimo a Jesús, que nos da el Espíritu Santo. Entonces podemos recibir con alegría los regalos de Navidad.

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