• Educación

    Prometer sin olvidar

    Somos rápidos en prometer pero tardos en cumplir. Esa situación se da en las casas, as escuelas, la sociedad, entre amigos y conocidos. Esas promesas diferidas van creando en la gente un estado de sospecha hacia todos y rompe el espíritu de cualquier comunidad. En el ámbito político, nos hemos habituado a pensar en los candidatos como mentirosos que prometen antes de los votos y después cuando obtienen los cargos ya no recuerdan lo prometido. El pueblo se enferma porque han creado una esperanza y no la han cumplido. El olvido de la palabra empeñada es uno de los rasgos desagradables de los hombres de hoy, aunque siempre fue así.…

  • Educación

    Dar sin escatimar

    El justo da sin reserva, pero el malo codicia (Prov. 21:26). San Pablo lo explica a los corintios: Sean sobresalientes en generosidad (2 Cor. 8:7) ya que ellos sobresalían en Fe, en elocuencia, en amor y en ciencia. Para tener esta actitud hay que dejar la tendencia natural a la acumulación, y llenar el corazón del amor del Espíritu Santo. Ese amor nos conduce a la confianza total en Dios y nos hace avanzar por ese camino. Tan así es que cuando estamos agobiados, en el último momento somos socorridos y quedamos sorprendidos de la ayuda que recibimos de la Providencia de Dios. Y no estoy contando una película de…

  • Educación

    Hablar sin acusar (Santiago 1: 18 )

    Otra manía común es hablar y hablar y en medio de las palabras echar la culpa de nuestros males al interlocutor o acusarlo de no haberse comportado bien. Es una tendencia humana el buscar los errores de los demás y callar los propios. Cuando uno habla tiene que saber lo que va a decir. Lo contrario, se llama charlatanería. El diccionario lo dice bien: charlatán es un embaucador, embustero, cuentista, engañador, estafador, falaz, farsante, impostor. Por lo general, te obligan a hablar, incluso cuando uno no quiere intervenir… Decí algo, vos… La palabra no ha sido echa para llenar vacíos. Al contrario, la palabra humana se enriquece por el silencio.…

  • Educación

    Escuchar sin interrumpir

    Es un vicio común no permitir que los demás expresen su pensamiento con libertad. Estamos habituados a interrumpir a los otros con nuestra propia idea o sugerencias. Hay que aprender a escuchar sin cansarse. Es la única manera que los demás puedan abrirse. La gente que es interrumpida, se cierra y piensa que los demás son egoístas. Interrumpir es una manía: se ve por la tele o se oye por la radio, se experimenta en la vida familiar. Queremos que nos consideren inteligentes, sensatos o hábiles. Lo mejor es tener una libretita a mano para anotar los puntos fuertes del otro o sus errores. Hace poco una famosa política dijo…

  • Catequesis

    Luchamos para vivir como Dios quiere

    Ver desde una perspectiva más alta La multitud que sigue a Jesús está compuesta por enfermos físicos, mentales, afligidos, paralíticos; y vienen de todas partes, y son judíos y paganos. No es un grupo homogéneo: es la humanidad entera delante de Jesús (Mateo 4:24). Para ver a todos Jesús sube a la montaña. Quiere verlos desde otra perspectiva la perspectiva de Dios. A todos: sanos y enfermos, judíos y extranjeros, cualquiera sea su situación social y su identidad. Jesús quiere valorar su identidad espiritual. Entonces enseña con palabras tiernas e inolvidables. Hay una santidad interior en cada persona El que es pobre de espíritu vive en el mundo como Dios…

  • Catequesis

    “Darás a luz a uno que es Anciano”

    Concebirás a uno que será grande ¿Por qué la Iglesia a lo largo de los siglos representó a Dios como un anciano? En la historia del art sacro el Padre eterno es pintado como un anciano y como una mano que señala la tierra y sale de una nube. Y desde el s. XII el Padre se representó como Anciano en las pinturas de la S. Trinidad. Otras veces se lo presenta como un Anciano de cuyo pecho salen rayos de luz hacia el Hijo recién nacido. O en las figuras del bautismo de Jesús, la voz del Padre es remplazada por la figura de una Anciano (Mateo 3:17). Existe…

  • Catequesis

    Dios escribe su Ley en cada corazón

    Es la consciencia interna del amor ¿Cómo salir al encuentro de lo inesperado? Moisés escribió los Mandamientos en piedras. Y los maestros llegaron a establecer 600 preceptos. Pero el Espíritu Santo que recibimos en el Bautismo escribió la Ley de Dios en nuestro corazón. Porque las leyes no pueden predecir ni anticipar lo que va a suceder. Es preciso que de la consciencia interior brote el amor que se nos ha dado, primero hacia Dios y luego enseguida hacia el prójimo. Si ponemos la ley del respeto en nuestra casa podemos hacer la lista sobre cómo respetar. Pero las listas nunca tocan todas las situaciones posibles. Se necesita tener amor…

  • Educación

    Necesitamos salir de la ceguera

    ¿Cómo se hace? La ceguera es peor que la pobreza La ceguera en todas las tradiciones espirituales es la incapacidad de darse cuenta, de entender y de integrar lo espiritual en lo material. Esta ceguera es peor que la pobreza. Por eso, como no vemos bien nos convertimos en mendigos: mendigos de la novia altanera, mendigos de los hijos confundidos, mendigo de los amigos que te abandonan. Entonces buscamos a alguien que tenga el don de ver para que nos ayude. No vemos la Muerte y Resurrección de Jesús: por eso nos sentamos al borde de la ruta para pedir que nos saquen de una postura fija y nos lleven…

  • Educación

    ¿Por qué Jesús es contrario a las posesiones materiales?

    Lo mismo sucede en todas las tradiciones espirituales Las posesiones materiales son la punta del iceberg Esto es mío: ¿por qué lo usaste? Este es mi dinero ¿por qué lo tocaste? Cada uno es dueño de algo y todos tenemos un espíritu de posesión. Las posesiones materiales son la punta del iceberg. El iceberg es el impulso interior a poseer y a acumular. Este impulso nace de una profunda inseguridad. Es la inseguridad y el miedo a la muerte. Es un ataque de ansiedad de cada día. ¿Quién me va a robar lo mío? Cuando tenemos bastante acumulado sentimos que nuestro futuro está protegido. Y cuando más tenemos, más seguros…

  • Catequesis

    Dimensiones del hombre

    Cada uno de nosotros tiene 4 dimensiones: la física, la social, la mental o psicológica y la espiritual. La consciencia maneja una u otra de esas dimensiones, pero las cuatro trabajan unidas o deberían hacerlo. De lo contrario, si uno se queda en una sola de ellas, por ejemplo, la física, cabe lo que dice san Juan “lo que es carne, permanece carne” (Juan 3:6). Cuando alguna de esas dimensiones falta o no se usa, se dice que el hombre está dividido interiormente. Eso es el divorcio o separación: no funciona el amor y la persona se mueve por intereses accidentales. Así hoy la gente compra comida y remedios, pero…