Los valores

Oramos y cantamos al Señor: Es nuestra alegría y comunión

La mayoría se enferma por soledad, aislamiento, imposibilidad de expresar los sentimientos en palabras, agobio por lo que sucede, repetición de los mismos defectos. Uno de los principales valores religiosos es la oración cantada. Escribí el libro “Cantar para sanarse” convencido de que el canto tiene una fuerza curativa enorme.

Los pastores en los pueblos alejados cuidan a sus rebaños cantando. No les falta repertorio. Vuelven a sus casas contentos y con hambre. Hay que enseñar desde niños lo valioso que es cantar cuando se duchan, rezar en voz alta cuando se lavan las manos, usar el cancionero, no sólo cuando se viene a Misa, sino para orar con palabras hermosas. El canto de los salmos, cuyos estribillos y estrofas sabemos de memoria, puede darnos vida nueva. Cuando cantamos en la Iglesia, mejor aún. Porque sabemos que hay gente de duelo, o que sufrieron un revés en la vida, que se recuperan de una enfermedad. Necesitan oír que otros cantan y oran con ánimo. Vuelven a sus casas con un contento y paz. Al cantar el Padre Nuestro, pocos son los interesados en saber si lo hacen con linda o fea voz: es la oración por excelencia.

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