Guía y consejo

Nuevas obras de misericordia espirituales:

6ª.: Evitar protestas y palabras inútiles. Hoy se da un cambio en las relaciones internas de la familia, cada vez más marcadas por el afecto y los sentimientos en merma de otros valores como el respeto y la obediencia. Ahora los padres son responsables del equilibrio de sus hijos, de sus tendencias, o traumas. Los padres son poco seguros a la hora de afrontarlos. La relación de los hijos con el padre y la madre está en ambos marcada por el gusto del niño y por el temor a negarlo, a no darles sus gustos, porque los chicos rechazan el no.

De la disciplina los padres no quieren hablar para no ser fichados como autoritarios. En estos años, no se valora la disciplina para la salud mental y la madurez emocional del niño. Confunden disciplina con castigo, e imposición. A eso se añade la resistencia que su aplicación provoca en los hijos. En las casas es más cómodo ceder ante las protestas que cumplir las exigencias que supone vivir en familia y en sociedad.

Por querer a los hijos no hay que darles todo hecho, porque eso hace inútiles a los débiles, incapaces de resolver nada por sí mismos, y hace tiranos a los fuertes que pasarán factura a sus mayores hasta con violencia. Amar a los hijos no significa consentirles todo, dejarlos actuar a su antojo, sin límites en sus deseos: eso crea en ellos poca capacidad de resistencia a la frustración del trabajo, los estudios y la vida.

Por eso, hay que evitar en la casa las protestas cuando se ponen límites. Basta usar pocas palabras y cumplirlas. Las palabras inútiles no ayudan. Esto vale para parejas y abuelas. Se confunde capricho con carácter y se glorían de tener nietos independientes.

Esta obra que aplicamos a la familia en primer lugar, vale para toda comunidad escolar, social y religiosa. Es una pena que hoy hay discriminación dentro de las comunidades: a los niños se los considera chiquitos y se aceptan sus caprichos sin firmeza. Que no haya protestas y gritos en una casa no significa que no haya conflictos: es preciso que aparezcan bien claros para poder solucionarlos.

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