Guía y consejo

Los villancicos

El Evangelio dice que los ángeles cantaron la gloria de Dios en la noche del Nacimiento del Redentor.

Los cristianos ya desde el s. II tuvieron himnos dedicados al Nacimiento de Jesús. Por casi doce siglos esos himnos eran en latín, hasta que en el s. XIII en la región de Asís, Siena, San Gimignano, Montepulciano surgieron cantos populares en italiano. Lo mismo sucedió en las demás regiones de la Europa cristiana.

Se han llamado villancicos, vilancetes, carols, Weihnachtslieder, noëls en los diferentes idiomas. Los villancicos son formas especiales que surgieron en España y América Latina. Casi todos muestran la alegría y la emoción ante el misterio del Nacimiento del Hijo de Dios.

En la década de 1970 a 1980 las letras de los villancicos cambiaron: de la ternura de la escena del pesebre se pasó a exaltar la liberación de los pobres, los carentes y marginados. Era un efecto de la “teología de la liberación” de inspiración marxista. Allí se puede ver el comienzo de la “ideología del pobrismo” que ha cobrado auge por el apoyo irrestricto del papado desde 2013. Se trata de la exaltación del pobre bueno o malo contra cualquier rico. Seguro aprueban algunos villancicos para satisfacer la ideología papal, que coexiste con los sucios manejos de enormes cantidades de dinero, como todo el mundo sabe.

Los puritanos en Inglaterra quisieron desterrar los villancicos sentimentales, y los luteranos los compusieron con textos teológicos sobre el pecado y la redención, y una imagen negativa del mundo pero prevalecen los que expresan ternura. Los cantos populares de la Navidad son expresión de la Fe en el Hijo de Dios hecho hombre.    En la iglesia Ara Coeli, en Roma, el 6 de enero, se dan cita todo el día, padres con sus hijos, pues cantan o inventan, allí mismo, poemas o cánticos en honor de Jesús, sin ideologías.

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