Testimonios

La generosidad bien entendida

Cuando damos algo, el corazón bueno se ensancha. Algunos dan para conseguir: ese es el corazón malo y ambicioso. Al dar tiempo a los demás, bienes o incluso la vida, el mundo se hace más lindo y limpio. Esa donación sin interés, hace que haya amor, gratitud, humanidad. El Evangelio pone en labios de Jesús esta palabra: “Es mejor dar que recibir”.

Hay muchas instituciones de ayuda en el mundo que alivian el hambre y la desnudez de a gente. “Diakonía” es una de ellas desde hace treinta años: Dar el pan de la Palabra de Dios a los hambrientos de espíritu y ayudar a oír el clamor de los marginados.

El jueves santo participa en el esfuerzo de solidaridad de “Diakonía” con una donación hecha de corazón para las hermanas que trabajan entre los carentes y necesitados de las regiones más pobres.

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