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¿Cómo aprovechar al “negativo”?

La oposición es necesaria, aunque no nos gusta y nos resistimos. Entonces, ¿qué puede hacer un líder o miembro del equipo para recibir las contribuciones de un opositor sin personalizar o sentirlo como un ataque? La Dra. Jeniffer Porter, de la Hardvard Business Review nos brinda algunos útiles consejos:

Pedir explícitamente la oposición. Para cada decisión importante, pedir al equipo que considere las razones en contra de la opinión predominante. Al hacer esto, se verá a la oposición como normal e importante del proceso de toma de decisiones.

No resistirse a la oposición por instinto. Incluso si está seguro de que su posición original estaba en lo cierto, conviene escuchar, considerar y evaluar las ideas opuestas y permítase ser influenciados por ellos . No es conveniente demonizar a los opositores. Las personas que se oponen casi nunca tienen malas intenciones. Por lo general piensan que lo que dicen es positivo para el equipo. Algunos opositores se atascan en ese papel. Es recomendable tener empatía con ellos en lugar de ira.

Agradecerles su participación. Comentarles que se aprecia el valor de su diferente punto de vista y lo que están contribuyendo.

No equiparar la oposición a la falta de unidad y cohesión. Al contrario, se debe lograr ver como un signo de salud del equipo. Los equipos más eficaces y exitosos tienen conflictos y desacuerdos . Celebrar y agradecer a las personas que ofrecen la oposición. Ellos están ayudando a que el equipo sea mejor, aunque sea incómodo a veces.

A pesar de las reacciones iniciales de disgusto, incomodidad, molestia, y la resistencia a la oposición, los líderes y los equipos saludables saben que el desacuerdo y diferentes puntos de vista son necesarios para las buenas decisiones y equipos productivos. Cuando se logra separar el comportamiento de la persona, se gestionan sus propias reacciones, y se toman medidas explícitas para estimular y recompensar a los “negativos”, el equipo se encamina hacia la fortaleza y la eficacia real.

Fernando O. Piñeiro

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