• Educación

    Disfruta sin quejarte

    Hay personas que no pueden evitar quejarse de algo. Se trata de un indicio de senilidad. Ya no pueden vivir la vida aceptando las dificultades de cada día. Por el contrario, el hombre sabio conoce la realidad de que vivir cada día es una milicia, o sea, exige fuerza y superación de los fracasos. Si todo fuera fácil, entonces no habría por qué esperar el Cielo. Por eso, dice san Pablo: Procedan en todo sin murmuraciones ni discusiones (Filipenses 2:14). Otras personas tienen una propensión a murmurar del prójimo. San Pablo dice a Tito (2:3): las mujeres de edad no deben ser murmuradoras. La murmuración es un vicio contra la…

  • Educación

    Necesitamos alegría

    ¿Por qué vivimos enfermos? Dos grupos y dos hermanos enfermos de lo mismo Los recaudadores de impuestos y los pecadores nunca están contentos. Los fariseos y escribas tampoco. La misma enfermedad tienen los dos hijos: el hijo menor no está contento, y el hijo mayor tampoco. A los dos grupos y hermanos les falta la alegría. Nos separamos de Dios por nuestros mapas mentales El hijo menor piensa sólo en su pecado y el recuerdo de su maldad. Cuando reprime su memoria, por un rato se relaja, pero de pronto sus pecados vuelven a la mente y se acaba lo bueno. Hay que abandonar el recuerdo de las culpas pasadas…

  • Educación

    El que se siente prójimo busca la salud de los demás

    Es fácil recitar los Mandamientos. Difícil es hacerlos. El abogado llega porque quiere un premio para sus acciones. Sabe recitar la Ley de Dios. Por eso, Jesús le responde: Haz eso y vivirás. El premio es buscar la salud de los otros y en ese momento comienza la vida eterna aquí. El abogado pregunta: ¿Quién es mi prójimo? Jesús le cuenta una historia y responde con otra pregunta: ¿Quién de los tres se portó como prójimo del hombre caído? Ya no se trata de saber quien es mi prójimo, sino de ser uno mismo el prójimo de los demás. Tan prójimo que uno es capaz de hacer de todo para…

  • Educación

    Objeciones a la limosna

    No sé que hará una persona pobre con la limosna que le doy. Tampoco sé que hará alguien con el regalo que le doy. Es posible que con mi limosna el pobre la malgaste en vino. Y también es seguro que mis conocidos desprecien los objetos o libros que les regalo. Por eso, no me importa que me critiquen por dar limosna a cualquiera que entre a San Gabriel. Me dicen que fomento el alcoholismo o la pereza entre los mendigos y pedigüeños. Pero nunca me dicen que las personas con buenos sueldos pueden hacerse alcohólicas o perezosas. Me dicen que cada uno hace con su dinero como quiere. El…

  • Educación

    Hay que separar las emociones de los pensamientos

    Es importante poder distanciar nuestras ideas de nuestras emociones. Sólo así podremos llevar alegría a la gente, olvidarse de uno mismo y pensar en los demás, y buscar lo mejor para cada uno. Sin embargo, en la vida cotidiana, no lo hacemos y a veces nos pasamos un día entero preocupados por una emoción negativa. Ese es el mejor modo de dañar la salud, tanto del alma como del cuerpo. Les sugiero unos modos de tomar distancia entre las emociones y las ideas. Los distanciamientos que propongo para separar nuestros pensamientos de las emociones que llegan son tres. En primer lugar un Distanciamiento en la forma de hablar. Consiste en…

  • Educación

    Las fallas del periodismo

    El principio básico de la prensa y TV es que se debe oír o leer lo que se dice o escribe, si uno no conoce nada del tema. No se nos ocurra leer u oír lo que sabemos. La prensa y TV no existen para informarnos: ese trabajo tonto lo dejan a los léxicos. La prensa y TV existen para darnos una vista de este mundo hermoso; para forzarnos a buscar algo más que la buena música; para impedir que amemos a esos violines eternos. El periodismo nos lava con política, nos purifica con sangre. Nos hace ver, como hizo el Maligno con Jesús, los reinos de este mundo y…

  • Educación

    La falsedad de las estadísticas

    Es un error pensar que las estadísticas sólo son mentiras. Son también malvadas. Sirven para que la población se sienta con miedo y cobarde. Incluso cuando son correctas son totalmente confusas. A veces los hechos que dicen son reales; pero su significado es falso. Nuestra mente recibe sólo significados y no presta atención a los hechos desnudos. Al leer estadísticas nuestra inteligencia lee un hecho como hecho. Y pensamos que ese hecho es real, o sea sacamos una conclusión que inexacta. Una verdad es un hecho con un significado. Algunos hechos no tienen significado que se pueda comprobar, y la inteligencia, siempre añade un significado al hecho que oye o…

  • Educación

    ¿Por qué vivir tan acelerados?

    Algunos parecen no tener tiempo para integrarse o acomodarse a nuevos trances. Siguen su rutina y copian el apuro de otra gente. Además comen con el celular y lo usan de modo constante incluso cuando están en consultorios o terapias. No paran en su activismo. S. Pío XII decía que el activismo es la muerte de la vida espiritual, porque confía en las fuerzas humanas nada más. Son claros los efectos de vivir acelerados. Ese estilo de vida causa trastornos: del corazón, estrés crónico, ímpetus y enojos, bruxismo y pérdida de alegría, entre otras.     Así como hay alimentos que necesitan una absorción larga en el vientre, del mismo modo hay…

  • Educación

    Perdona sin recordar

    San Pablo nos exhorta Sopórtense unos a otros y perdónense mutuamente por que el Señor los ha perdonado. (Colosenses 3:13). El perdón es muy difícil en ciertas circunstancias. Se ve claro eso cuando uno se confiesa de haber robado cosas o fama. El confesor está obligado a mandar “restituir” lo robado. Como se ve eso es algo complicado, en especial cuando se trata de la buena fama de los demás, o incluso de los bienes ajenos. El perdón no necesita ser inmediato. A veces, cuando lo que hay que perdonar es algo muy serio, es imprescindible alejarse de la persona malvada. Con todo, se puede llegar a perdonar considerando que…

  • Educación

    ¿Para qué sirve ayunar?

    Dice San Gregorio Magno: “Nadie crea que pueda bastarle la sola abstinencia, ya que el Señor dice por el Profeta: “¿Acaso el ayuno que me es grato no consiste más bien en esto: en que partas tu pan con el hambriento, en que recibas en tu casa al pobre y al que no tiene techo, que cuando veas al desnudo lo cubras y no desprecies a tu semejante?” (Is 58,6-7). El ayuno que Dios aprueba es el que le ofrece una mano misericordiosa, el que se hace por amor al prójimo, el que se condimenta con la piedad. Da al prójimo aquello de que tú te privas de modo que…